Bodegas de Pereña se enorgullece en presentar su nuevo Bruñal 2015 en edición limitada de apenas 1,600 botellas. Este vino tinto es un fiel reflejo del potencial de las viñas de la región de Arribes del Duero, fruto de una cosecha excepcional y de un minucioso proceso de vinificación.
Con 18 meses de crianza en barricas de roble francés y otros 42 meses en botella, el Bruñal 2015 logra una expresión singular y sofisticada que cautivará a los amantes más exigentes del vino.

Nota de cata: una experiencia sensorial única
Color: Vivo e intenso, con atractivos tonos granates.
Nariz: Elegante y compleja, con aromas de frutos negros como arándanos, notas especiadas de bollería y cacao, y una mineralidad marcada que recuerda al grafito.
Boca: Intenso, equilibrado y sedoso, con un final dulce y prolongado. Predominan los frutos del bosque con sutiles matices balsámicos.
El enólogo Rubén Sanz, creador de esta joya, destaca la excepcionalidad de la añada: «Tiene una gran intensidad y un paladar muy equilibrado. El color es profundo con notas granates, mientras que en nariz se perciben intensos frutos negros y una marcada mineralidad. En boca, el tanino es muy sedoso y sabroso.»

Un año excepcional y una vinificación precisa
El clima de 2015 fue determinante para la calidad de esta cosecha. Rubén Sanz lo define como un año óptimo: «El 2015 fue un año con un clima ideal para una maduración perfecta.»
Además, destaca una decisión técnica clave en el proceso de vinificación: «Se trabajó intensamente la uva en maceración postfermentativa para extraer toda la complejidad de la variedad bruñal.»
La identidad de Bodegas de Pereña en cada botella
Rubén Sanz también subraya la singularidad del Bruñal 2015 en el contexto de la D.O. Arribes: «Es un 100% bruñal de viñas viejas, una variedad poco común en la zona y difícil de encontrar, un claro ejemplo del potencial que tienen estas tierras.»

